Programa 113: Haciendo comunes (sobre las cenizas de aquellas mujeres)

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La batalla del capitalismo se libra ahí fuera y aquí dentro. Se libra en las relaciones que establecemos con otros, con las cosas (la “propiedad”), se libra en los imaginarios posibles y en las rejas de nuestra realidad, así como también en los cuerpos.

Esta batalla, esta guerra financiera actual que nos asola y, a poco que nos descuidemos, nos tiene con la cabeza pegada al suelo, tiene muchos siglos, y bien merece este presente un vistazo a la historia. La batalla se libra también en el lenguaje y en la lectura del pasado, por eso y por otras cosas nos fascinó la lectura de este libro.

Calibán y la bruja es un ensayo firmado por Silvia Federici, publicado hace dos años por Traficantes de sueños, que revisa el momento de la transición al capitalismo, ese invento, “estudiado desde el punto de vista de los cambios que introduce en la posición social de las mujeres y en la producción de la fuerza de trabajo”. 

Revisa, pues, la historia, en los siglos XV, XVI y XVII, en los que el capitalismo cambia las formas de relación y estrecha la realidad, se apropia de los bienes de uso común, expropia tierras y cuerpos, quema mujeres, persigue toda forma de disidencia y extranjeridad y convierte los cuerpos en máquinas productivas.

Uno de los centros del libro es, precisamente, dar el peso necesario a la “persecución de las brujas” tanto en Europa como América, una historia que ha sido contada de forma marginal y anecdótica, y la historiadora sitúa como uno de los mecanismos de doblegación de voluntades que pone en marcha el capitalismo.

La bruja, la mujer rural o urbana, proletaria, pobre, no solo guardaba conocimientos sobre el control de su propios órganos reproductivos y por tanto era una fábrica para la producción de fuerza de trabajo; también era una pieza clave en el mantenimiento de formas de vida comunitarias que se ven, en estos siglos, arrinconadas en la familia celular.

No agotamos con esto el libro, os invitamos a abrirlo. Contamos con el audio de una entrevista que realizamos a Silvia Federici en su última visita a Madrid, donde nos explica algunas de estas ideas y su importancia en las lecturas del presente, en este nuevo momento de “acumulación” capitalista. Y tomamos una de esas ideas: la importancia del movimiento de recuperación de los “comunes”, “procomún” o “commons”, un concepto de la Edad Media que hoy vertebra algunas de las luchas en el marco de Occupy o 15M.

Luis Moreno-Caballud y Begoña Santacecilia son participantes del movimiento Occupy y tienen en marcha un proyecto llamado Making Worlds: en Nueva York y sus barrios, esta iniciativa busca aunar esfuerzos para “explorar” los comunes y su forma de producción y reproducción en nuestros tiempos. La forma de asegurar que esos “comunes” generen riqueza colectiva y se perpetúen dentro de una comunidad es, entre otras, hacerlos patentes.

Eso es parte del trabajo de muchos de los espacios de activismo y pensamiento que se han abierto en el último año largo (y de otros que ya existían) y es también lo que hacen en el foro “Making Worlds” al que invitaron a Federici, entre otros muchos. Contará con nueva edición en octubre: Making Worlds Forum, “Building the Institutions of the Commons”.

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